lunes, 1 de diciembre de 2008

Estrategias de paz para Medio Oriente: ¿Es posible llegar a un consenso?



Si no hay justicia, ni tolerancia, ni respeto en Medio Oriente y en cualquier otro lugar del mundo, será difícil que podamos mejorar en algo.

En un lugar en el que las personas vivan en constante miedo sin saber qué va a pasar de un minuto a otro, en un lugar donde siga existiendo explotación, donde haya injusticia, en un lugar lleno de desigualdades y crímenes a la orden del día, será muy difícil que algún día se pueda hablar de ‘Paz’ en este conflicto entre Palestinos e Israelís. Nadie puede crecer y vivir en esas condiciones, ya que sólo potenciará los aspectos más terribles que pueda haber: el uso indebido de la fuerza que finalmente llevará a más violencia.

Creo que no vamos a poder decir “por fin se acabó la guerra; por fin llegó la paz”, o no vamos a poder decirlo tan luego. ¿Por qué? Porque uno al ver la televisión pareciera concluir que ninguna de las dos partes son inocentes; ya no se sabe quién empezó o quien tuvo la culpa. Todos se pelean entre todos, se ven tanques de un lugar a otro, bombas. ¿Quiénes son inocentes? Los niños y al parecer nadie más. Los israelís odian todo lo que sea musulmán y viceversa. En un lugar donde todos sienten odio, porque no piensan igual, porque no están de acuerdo, va a ser imposible que puedan llegar a acuerdos, de hecho a veces pienso que ni los mismos involucrados piensan en la Paz.

Si ninguna de las partes puede respetar o tolerar a la otra, la guerra seguirá. El mundo se debería dar cuenta que lo único malo en todo esto es la guerra en sí misma, todo lo que significa, todo lo que conlleva, no lo que pueda pensar cada población. Cada país tiene sus tradiciones, sus costumbres, sus creencias, ¿por qué no respetarlas? Por eso digo que la guerra en sí es lo que deberían odiar estos grupos, no las ideologías o lo que haga cada cual. Hay que educar para terminar con el odio, eso es lo único que me queda por pensar en estos momentos y espero que algún día, ojalá no muy lejano esto pueda cambiar y paremos con ver a hombres atacándose uno a otro y viendo gente morir.

Las actividades de mantenimiento de la paz están a cargo de la Organización de Naciones Unidas, quienes deben ir en ayuda de los países que viven en constante conflicto y deben crear e incentivar ideas que sean necesarias para que la paz se instale y perdure por el tiempo. Por lo que vemos en televisión, podríamos deducir que esta organización quizás no ha hecho el suficiente trabajo, ya que seguimos viendo lo mismo. Al parecer faltan a lo mejor ideas más concretas, que ataquen al problema en sí, sin negociar entre las partes y siendo estrictos, porque o si no al final se llega donde mismo y se forma un círculo vicioso.

Para mí, sin duda, esto no creo que acabe tan pronto. Insisto que si ellos no se aceptan el uno a otro y siguen en constante odio, la paz no podrá reinar en Medio Oriente. Como mencioné anteriormente, la educación es la base de todo y por lo tanto, deberíamos comenzar por ahí, pero qué se hace si los niños siguen creciendo en un ambiente de violencia que a futuro los hará reaccionar igual que sus padres, abuelos o quien sea. No se me ocurriría nada más que parar el tiempo y agarrar a todos esos niños y enseñarles que esa no es la manera para demostrar quien tiene la razón y que aprendan que tienen que odiar la guerra y no a las personas de cierto país, con ciertas ideas o algo tan simple como su forma de vestir. De esta manera, el mundo en general lo único que está haciendo es retroceder y eso es lo que hay que cambiar.

lunes, 27 de octubre de 2008

Lucha por la Paz


Todos contra el terrorismo, Guerra contra el Terrorismo. Después del terrible atentado en Nueva York y Washington ocurridos el 11 de septiembre de 2001, se han creado grupos y distintas organizaciones han realizado campañas para acabar con esta amenaza brutal que ha acaparado a todo el mundo. ¿Será posible que la sociedad pueda terminar de raíz con este concepto?

Vivimos en un mundo cada vez más globalizado y los cambios en todas las sociedades son cada vez más grandes; la tecnología ha ido evolucionando rápidamente y si bien ha sido una herramienta que ha permitido mayor desarrollo en todo tipo de cosas, también ha sido un arma de doble filo. Esto, porque les otorga más instrumentos a los terroristas o cualquier grupo con ideas extremas, para que puedan usarlos como algún artefacto destructivo que finalmente puede terminar con la vida de miles de personas.

¿Por dónde podemos comenzar para, por lo menos, aminorar de alguna manera el terrorismo? Siempre se dice, y es lo que creo, que todo comienza con la educación. Si logramos que en todo el mundo se pueda llegar a tener una buena base estudiantil, quizás muchas cosas podían cambiar. Puede sonar fácil decirlo o pensarlo, pero lo cierto es que muy complicado llevarlo a cabo, si vemos que por ejemplo en África no existen estas oportunidades y los niños se mueren de hambre. Así es como me viene la duda de si realmente este movimiento terrorista se podrá erradicar algún día; pero también digo que sí queremos que se termine, tenemos que enfrentarlo, actuar y pensar que sí va a suceder, porque tranquilamente todos nos podríamos quedar de brazos cruzados y mirar cómo muere gente inocente o esperar que estos grupos se extingan por sí solos (cosa que no va a suceder).

Lo que se hace difícil es exponer las ideas concretas. A ver, un claro ejemplo que hemos visto ya bastante, es lo que sucede en Colombia con las FARC. Tuvieron que pasar muchos años para que la gente pudiera tener alguna esperanza en que esos grupos podían ir debilitándose. ¿Qué pasó? Los colombianos se dieron cuenta de que había que enfrentar el problema y todos juntos trabajar para poder mitigar el terrorismo. Si no creemos que podemos acabar con él, no podrían existir los grupos en contra o las campañas para luchar por la paz, porque no tendríamos ninguna esperanza.

Lo de la educación quizás es a muy largo plazo y sobre todo en algunos países del Medio Oriente por ejemplo, donde los crímenes están a la orden del día y es muy difícil que un niño que creció en un ambiente así, después no vaya a seguir esos pasos por tener un sentimiento de ‘venganza’. O como lo pude apreciar en la exposición hecha con mi grupo, la religión es un aspecto muy importante para algunas sociedades y que difícilmente podrá cambiarse. En un discurso de Bin Laden, él justifica de cierta forma el atentado a Estados Unidos, ya que según él, Alá los bendijo para destruir América, para que éstos sientan lo que viven miles de personas en Palestina todos los días. Increíble, pero cierto. No sé cuál será la mejor forma para derrocar el terrorismo o para mitigarlo; y tampoco creo que haya una idea o una verdad absoluta, porque ni siquiera sabemos contra quién exactamente pelear, ya que no hay un grupo definido. Pero todos tenemos, como se dice, remar para el mismo lado y fomentar de alguna manera, con más recursos, la educación que finalmente es la base de todo.

martes, 14 de octubre de 2008

¿Socialismo-capitalista?


Para cualquiera resultaría normal escuchar que un país tiene ideologías socialistas, o, capitalistas. O es lo uno, o es lo otro, pero ¿uno que tenga esas dos?…raro. Y aunque sea extraño, el único país en el mundo en tener esta tendencia es: China.

La cuarta economía mundial y que sigue creciendo cada año en promedio un 9%, desde sus inicios se conoció por ser de carácter comunista. A su vez, las economías socialistas están marcadas por ser cerradas o por un modelo central planificado. China al comienzo tenía estas características, pero en 1978, Den Xiaoping se convenció a través de la revolución cultural que debía haber una transformación en el proceso. Este fue el inicio de lo que podemos conocer ahora como un programa de reforma y apertura que cambió totalmente el patrón original de ese país.

Este programa tuvo tres elementos claves que fueron la estabilidad, un aspecto importantísimo para el posterior desarrollo, la transformación de una sociedad agraria a una industrial y por lo mismo, lo que mencionábamos anteriormente, el paso de la planificación central a la apertura. China se abrió al mundo convirtiéndose en un lugar muy rico para la inversión extranjera, millones de personas salieron de la extrema pobreza y el crecimiento fue aumentando cada vez más.

El gran cambio de la estructura en cuanto al tema de la propiedad se vio con el reconocimiento que se hizo constitucionalmente de la propiedad privada; el sector privado de China ocupa el 75% de la fuerza de trabajadores y a su vez, es responsable del 70% de la producción de la industria. Parece ser insólito que algo así haya podido suceder en una sociedad comunista como la china, ya que, claramente, esos son aspectos que sólo un país capitalista podría llegar a tener, sin embargo, aunque cualquiera diría que sí estamos en presencia de puro capitalismo, la realidad china dice lo contrario.

China se dio cuenta que abriendo su economía, el desarrollo iba cada vez aumentando más y eso les convenía, pero el modelo capitalista era utilizado en todo ámbito? Claro que no era en todo igual, ya que su ideología socialista sigue existiendo y sinceramente no creo que cambie. Sólo en lo que les convino usaron el capitalismo, sin embargo, las ideas del socialismo siguen presentes y eso se puede ver en la nula libertad de expresión que existe, en los millones de personas que siguen viviendo en pésimas condiciones y en el retraso que tienen en la educación, tema muy importante para que en el futuro haya cada vez más profesionales.
Aunque China haya tenido un drástico cambio en la forma de afrontar su economía, sigue estancándose en lo que tiene que ver con sus políticas sociales. No es posible que en el país con mayor cantidad de habitantes se pase a llevar a la gente sin darle la posibilidad de opinar. No me imagino el día que a los chinos se les ocurra sublevarse o hacer protestas nacionales con una población tan inmensa; aunque creo que Socialismo va a seguir habiendo, pero con una economía irreal para un modelo que en todas partes del mundo ha sido lo contrario al capitalista.

domingo, 21 de septiembre de 2008

¿Patriotismo?


Se acabó el 18 de septiembre y todo vuelve a la “normalidad”. Sí, a la normalidad, porque nuevamente aparecen los ternos, la gente caminando rápido por las calles para llegar a su destino como si no les importara nada más, el estrés, las malas caras, el sentimiento de responsabilidad, el cansancio, pensar en las tan anheladas vacaciones y todo aquello que tenga alguna relación con la palabra tan odiada por la mayoría, trabajo.

Pareciera que sólo para estas fechas, en donde Chile celebra su Primera Junta de Gobierno, tenemos derecho a olvidarnos de todo lo anterior y pasarlo bien. Sí, porque hay que celebrar que nuestro país está de ‘cumpleaños’ y aprovechar los feriados y comer y tomar. Pero, ¿basta sólo con eso para sentir y decir que por este año cumplí con ser más chileno?

Si la cueca es el baile nacional, si comer empanadas, choripanes y asado o si tomar chicha e ir a las ramadas y fondas son actividades oficiales cada mes de septiembre, por qué entonces es que sólo se realizan con tantas ganas sólo en esa fecha. No estoy diciendo que todos los días o todos los meses del año debamos bailar o comer o tomar las cosas típicas, porque va mucho más allá de eso, al final son tradiciones y símbolos que tenemos, pero trasciende mucho más allá.

Para mí, el patriotismo tiene que ver con un sentimiento de unidad como país. ¡Qué lata ser bien chileno y patriota sólo para el ‘18’! Ojalá siempre podamos sentir que pertenecemos a un país como Chile y que nos sintamos orgullosos de haber nacido donde lo hicimos.

He tenido la oportunidad de viajar y compartir con personas de otras nacionalidades, una de las cosas más lindas es poder conversar con ellos y contarles de nuestro país. Muchas veces, sobre todo en Europa, la mayoría no tenía idea dónde quedaba Chile y muchos sin conocer nada preguntaban poco más si conocíamos los computadores o si teníamos algo tan simple como un refrigerador. Increíble. Pero cuando más me sentía orgullosa, era cuando uno les contaba sobre su ubicación, cómo era, sus costumbres, les mostraba fotos y quedaban impactados; decían que nunca se habían imaginado algo así y es por eso que ahí uno pensaba y decía que quizás no aprovechábamos bien todo lo que teníamos. Cosas tan simples como el solo hecho de pasear y sacarse una foto con la bandera chilena o cantar el himno en el extranjero te llenaban de orgullo cuando estabas tan lejos de tu país.


Ojalá el sentido de unidad que demostramos para los dieciocho no se pierda en todo el año y podamos sentir todos los días que somos parte de una cultura hermosa que tenemos que aprovechar. Y para esto es que todos tenemos que tener la convicción de unidad, de que todos podamos construir una mejor sociedad, donde respetemos y toleremos a aquel que piensa distinto, pero que no por eso es menos chileno. Sólo así y sumando nuestras tradiciones, podremos llegar a un sentido de patriotismo completo y vivir en ese país tan lindo que reflejamos cuando estamos fuera de él.

martes, 9 de septiembre de 2008

Elecciones en Estados Unidos: Yo votaría por… Barack Obama



Época de elecciones presidenciales en Estados Unidos y todo el acontecer mundial está abocado en lo que vaya a suceder, y no sólo ahora cuando quedan menos de dos meses, sino que hemos estado pendiente de todo el proceso que esto conlleva, discursos, debates, elecciones de vicepresidentes, planteamiento de ideas, entre otros. Por un lado tenemos al candidato demócrata Barack Obama, de padre keniano y madre estadounidense y que vivió cuando pequeño en Indonesia. Por otro, está John McCain, aspirante republicano, senador por Arizona desde 1987.

Si tuviera la posibilidad de votar este 4 de noviembre, creo que Obama sería mi opción. Si bien no he seguido detalladamente todo el programa de gobierno planteado por los dos, creo que hay varios puntos muy importantes que me hacen optar por el demócrata. ¿Cuáles son estos?

De partida, Obama tiene esa característica que tienen los hombres que mueven a las masas y que al final es fundamental para lograr los objetivos: El don de la palabra podríamos decir. Con su oratoria ha llegado a millones de personas y sobre todo a los jóvenes, sector que no se interesa por la política, pero que sin embargo, ha tomado más atención, ya que el postulante demócrata ha “moldeado” su discurso para que sea tomado en cuenta por ellos también. Además, podríamos haber esperado que él se dirigiera a los ciudadanos de raza negra más que al resto por ser un candidato de color, pero lo cierto es que el sentido de unidad que tiene, es lo que ha hecho que mucha gente se adhiera a sus ideales.

Uno de los aspectos que más critican a McCain, los adeptos a Obama, es que si de verdad el pueblo estadounidense quiere un cambio, no debe apoyar al republicano, porque es una “copia” del actual presidente Bush. Eso para muchos, significaría continuar, por ejemplo, con el desastre económico que afecta a la nación.

Y es partir de aquí que uno de los puntos que más me llama la atención y que más los diferencia, es el de la guerra de Irak. Mientras el republicano está dispuesto a continuar con las tropas norteamericanas en ese país, Obama pretende un retiro ordenado de éstas. ¿Para qué seguir con algo que ha acabado con tantas víctimas y ha resurgido el malestar de toda la población? Además, toda la plata que han gastado en este conflicto podría utilizarse para cosas mejores. Insólito.

Otro punto importante es el tema de la inmigración. Es sabido que Estados Unidos es un país que tiene una alta población latinoamericana que va en busca de mejores oportunidades de trabajo y cada año la cifra va aumentando más, por lo que es de alta relevancia que los candidatos tengan buenas políticas en este ámbito y se preocupen, como en el caso de Barack Obama. En un artículo de la página mexicana El Financiero, se da conocer que nueve millones de hispanos podrían votar por el demócrata en estas elecciones, porque ha manifestado su interés por incluirlos en formar parte de una sola “familia americana”.

martes, 2 de septiembre de 2008

Colombia: Logrará Uribe derrotar a la guerrilla


¿Por qué cada vez que se habla de Colombia lo primero que se dice es que es un país altamente peligroso, que los secuestros están a la orden del día y que las FARC han acechado por años a los habitantes de ese lugar?

Si hacemos historia, podremos darnos cuenta que Colombia ha estado inmerso en la violencia desde hace mucho tiempo y siempre ha sido un país muy polarizado (conservadores y liberales). No es hasta la aparición de la figura de un hombre con estudios en Italia, como Jorge Eliecer Gaitán que con su oratoria y sus ideales podría haber transformado a Colombia en ese entonces. Sin embargo, el destino no quiso que esto sucediera, ya que el 9 de abril de 1948 es asesinado en Bogotá; fecha muy importante en la historia de este lugar, porque marca el inicio de la violencia.

De ahí en más, el peligro reinó sobre todo entre los años 1948 y 1957. Para tratar de cambiar esto, los políticos colombianos decidieron que conservadores y liberales se alternaran en el poder para que no se centralizara sólo en un partido, y luego, después de 16 años, las elecciones comenzaron a ser libres. Pero a pesar de todos estos cambios que pudieron ser para bien, cabe preguntarse ¿por qué entonces es que el país sigue en lo mismo? Una de las respuestas es porque a pesar de todo, están muy atrasados en la tecnología y segundo, por el desarrollo de organizaciones con distintos tipos de influencia en sus ideologías.

Aquí es donde aparecen los grupos como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con ideales pro soviéticos. Son campesinos que luchan contra el ejército colombiano por los abusos y luego lo hacen en contra del Estado. Su solución es a través de los secuestros. Con el tiempo van logrando “simpatía” entre todos y se dividen en dos grupos, ya que van interesándose en ideas con otras tendencias: con influencia china, el Ejército Popular de Liberación (EPL) y con influencia cubana el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Más tarde aparecería el movimiento guerrillero M-19; nacionalistas y que se nutren con guerrilleros que vienen de las tres organizaciones antes mencionadas. A su vez, los miembros de estos bandos, se empiezan a unir con los narcotraficantes, porque se dan cuenta del negocio que hay detrás de todo esto para ganar plata.

Uno de los mayores problemas que desencadenaron que estos grupos se fueran intensificando con el tiempo, fue la ausencia que tenía el Estado entre sus ciudadanos, además de que éste favorecía a la clase más adinerada, lo que sin duda, molestaba de sobremanera al resto que no cumplía con esa característica.

Es por esto que una gran cantidad de gobiernos a lo largo de los años trata de combatir con estas organizaciones, pero ninguno logra una solución definitiva que termine con el conflicto. No hasta que aparece el personaje de Álvaro Uribe, actual presidente de Colombia, que si bien no ha acabado con el problema categóricamente, sí ha realizado cambios que han dado esperanzas al pueblo de que esto alguna vez se terminará.

Lo primero que hizo como ningún otro presidente fue enfrentar el problema en su totalidad, no darle la espalda sino que desafiarlo y admitiendo lo que sucedía. Además de voluntad política (aspecto importantísimo en este proceso), Uribe ha reestructurado las Fuerzas Armadas, ha creado instituciones como la Doctrina de Seguridad Democrática que a través de ésta ha reinsertado a gente involucrada en el narcotráfico a la sociedad; ha otorgado seguridad en general, lo que hace que mucha gente lo apoye y confíe en él. Y no se puede dejar de lado lo que sucedió hace poco con la liberación de un grupo de rehenes, entre ellos Ingrid Betancourt, que estaban secuestrados por las FARC y que causó conmoción en el mundo que había seguido la historia de esta noticia. Sin duda que esto le dio un plus más al gobierno de Uribe.

Puede que en Colombia no se haya solucionado todo, pero va por buen camino porque tiene un presidente que tiene las ganas de que todo esto acabe y porque ha luchado por enfrentarlo de la mejor manera. No me cabe la menor duda que Uribe con el tiempo sí va a acabar con la guerrilla, ya que hay síntomas de un cambio positivo en el país y esperemos que así sea, para que por fin los ciudadanos puedan vivir en un ambiente de paz.

martes, 26 de agosto de 2008

“Peligros para Chile de un eventual gobierno populista”

Antes de hablar de los posibles peligros que podría tener para nuestro país un eventual gobierno de carácter populista, debemos pensar primero si Chile conseguiría llegar, en estos momentos, a un régimen con esas características.

El populismo es una forma que utilizan los políticos para acercarse más a la gente, para lograr empatía y con esto, “ganarse el voto de la ciudadanía” como se dice popularmente. Y esto es más común de lo que pensamos; sólo basta ver las noticias, sobre todo ahora con la preparación de las próximas elecciones municipales o de los partidos políticos eligiendo y peleándose por sus presidenciables. Algunos pasean por las calles de las poblaciones, visitan las ferias, conversan, se sacan fotos y reparten saludos a medio mundo para que sientan que están con ellos.

La habilidad carismática, el tener un buen discurso y mostrar acciones que hagan ver a la gente que realmente se la están jugando por ellos, son destrezas que tienen que tener estos hombres. A partir de esto podemos mirar para el lado, me refiero a países como Bolivia y Venezuela, donde estos personajes marcan la pauta. Morales y Chávez.

Chile es un país democrático y no creo que esté preparado para pasar a ser uno de corte populista. No me imagino que en nuestro país a la Presidenta se le ocurra cerrar un canal de televisión, por ejemplo, o radios, o que se cierren industrias ante amenazas de los partidos opositores; en fin, que la libertad de expresión desaparezca por completo. Si en Venezuela fue un caos y hubo reclamos y protestas, aquí sería peor, porque la gente no está acostumbrada a eso.

Huelgas, protestas, marchas, organizaciones, entre otras, son las formas que tienen los chilenos de expresar lo que piensan y lo que sienten. De hecho, muchas de ellas son autorizadas antes de realizarse (auque igual después dejen “la escoba”). Entonces a través de estas acciones y el manejo que tiene el gobierno, no me puedo imaginar a nuestro país sin tener estas instancias de expresión. Los políticos podrán tener esta característica “populista”, porque al fin y al cabo pasa igual en todas partes, pero no creo que sea posible que seamos gobernados bajo ese tipo de administración.

Si vivimos tremendas protestas como la de los” pingüinos”, por ejemplo, donde ellos luchaban por sus ideales y estaban dispuestos a todo por lograr sus objetivos en una sociedad democrática, creo que sería un caos total que Chile llegara al populismo, porque esto se triplicaría si se hace en un país que tiene prohibido “rebelarse”.

Si nos vamos unos pocos días atrás, salió una encuesta en El Mercurio luego de un sondeo latinoamericano realizado en Chile, por el Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica, y justamente informa que el 59,9% de las personas prefiere la democracia, y como dato extra, un 13,6% opta por uno autoritario. Sin embargo, ante la pregunta de si creen que la democracia es la mejor forma de gobierno, la cifra disminuyó de 75,1% (2006) a 69,5% en 2008, y un 48,6% está satisfecho en cómo funciona en el país. Para algunos estas cifras podrán ser buenas, para otros malas, lo cierto es que es extraño que en países como Bolivia y Haití, lugares donde la legitimización ha sido un problema, tienen una mejor valoración en cuanto a este sistema. Pero, eso sí, para el futuro la gente no ve otra cosa más, que la democracia.

lunes, 18 de agosto de 2008

¿Evo Morales modernizará a Bolivia?

Cada vez que se habla de Bolivia, en este caso como chileno, la mayoría de las veces (por no decir todas), lo primero que hacemos es relacionar a este país y su conflicto con el mar. O también muchos piensan en Bolivia ,como ese país pobre, con muy poca educación, subdesarollado, que se está quedando atrás en comparación con otras naciones de Latinoamérica y que se le ve con un futuro incierto.

¿Pero es así de verdad? ¿Son ciertas estas ideas y realmente están tan mal como se les ve? Si lo analizamos, es un país de mucha riqueza y a través de su economía extractivista (zinc, plata, estaño) le significó que se especializara en esta materia, pero quizás cometiendo un error. Al dedicarse sólo a esto, se les olvidó concentrarse en aprovechar de desarrollar otros productos por ejemplo, y quedando fuera de competencia con el resto de los países. Y es partir de esto que empezó el decaimiento boliviano; a medida que se fueron acabando los recursos económicos el país se fue estancando en la pobreza, llegando a un nivel comparable con Haití.

La población estaba tan desesperanzada con la situación que vivía que creían que ya nada podía ser peor. Es aquí cuando aparece la figura de su actual presidente Evo Morales; la primera persona de origen indígena en llegar al cargo más alto. Este hombre con su gran poder de llegar a las masas y con carisma, se presenta ante una acongojada Bolivia, a la cual le promete lo mejor y le da esperanzas de que saldrán adelante. Los pobres al sentirlo tan cerca, como uno de ellos, no hacen más que apoyarlo, viendo en él su única salvación.

Al asumir su cargo en 2006, Morales aseguró que su gobierno tendría como objetivo sacarle más provecho a sus recursos y no dejarlo en manos de agrupaciones multinacionales. Además, se dedicó a impulsar varias ideas para mejorar la sociedad. Aprobó un programa de salud reproductivo para las mujeres, un plan de salud también para personas menores de 21 años y mayores de 60, por ejemplo, y se ha encargado de hacer entrega de terrenos para que la gente los pueda trabajar, intentando cambiar la estructura antigua. Así, ha dejado en claro que está comprometido con su tarea de jefe de nación y que su constante preocupación por la ciudadanía es lo que lo hace seguir luchando.

Para muchos que vemos este mandato desde afuera, lo que ha hecho Morales para mejorar la situación de Bolivia no ha cambiado en nada la percepción que tenemos de su país y pareciera que todo sigue igual de mal. Sin embargo, estos pequeños cambios que ha realizado socialmente sí han funcionado para la gente que vive ahí; el compromiso que ha demostrado con su pueblo le ha permitido salir adelante aunque no lo creamos. Morales se ha encargado de hacer un gobierno que sólo a su nación le conviene, por algo también hace poco días el resultado del referéndum le dio un respaldo de un 60,12% por parte de la gente, ratificándolo para que continúe ejerciendo su cargo.

Si logrará modernizar a Bolivia, no creo que resulte si el presidente sólo se dedica a entregarle beneficios a la gente como los nombrados anteriormente y sin ninguna base previa. Se puede ver muy comprometido y puede haber mejorado la situación actual de su país, sin embargo, todo comienza con la educación, y si Morales todavía no se da cuenta que este es el motor de cualquier sociedad desarrollada, nada va a cambiar. No sólo basta con otorgar las herramientas suficientes a su gente, sino de prepararlos para que sepan cómo éstas se utilizan para sacarles un mejor provecho. Y si no se plantea esto, difícil será que su país crezca y tenga mayores oportunidades en un mundo que está renovando esas herramientas constantemente y que van avanzando cada vez más rápido.