
Época de elecciones presidenciales en Estados Unidos y todo el acontecer mundial está abocado en lo que vaya a suceder, y no sólo ahora cuando quedan menos de dos meses, sino que hemos estado pendiente de todo el proceso que esto conlleva, discursos, debates, elecciones de vicepresidentes, planteamiento de ideas, entre otros. Por un lado tenemos al candidato demócrata Barack Obama, de padre keniano y madre estadounidense y que vivió cuando pequeño en Indonesia. Por otro, está John McCain, aspirante republicano, senador por Arizona desde 1987.
Si tuviera la posibilidad de votar este 4 de noviembre, creo que Obama sería mi opción. Si bien no he seguido detalladamente todo el programa de gobierno planteado por los dos, creo que hay varios puntos muy importantes que me hacen optar por el demócrata. ¿Cuáles son estos?
De partida, Obama tiene esa característica que tienen los hombres que mueven a las masas y que al final es fundamental para lograr los objetivos: El don de la palabra podríamos decir. Con su oratoria ha llegado a millones de personas y sobre todo a los jóvenes, sector que no se interesa por la política, pero que sin embargo, ha tomado más atención, ya que el postulante demócrata ha “moldeado” su discurso para que sea tomado en cuenta por ellos también. Además, podríamos haber esperado que él se dirigiera a los ciudadanos de raza negra más que al resto por ser un candidato de color, pero lo cierto es que el sentido de unidad que tiene, es lo que ha hecho que mucha gente se adhiera a sus ideales.
Uno de los aspectos que más critican a McCain, los adeptos a Obama, es que si de verdad el pueblo estadounidense quiere un cambio, no debe apoyar al republicano, porque es una “copia” del actual presidente Bush. Eso para muchos, significaría continuar, por ejemplo, con el desastre económico que afecta a la nación.
Y es partir de aquí que uno de los puntos que más me llama la atención y que más los diferencia, es el de la guerra de Irak. Mientras el republicano está dispuesto a continuar con las tropas norteamericanas en ese país, Obama pretende un retiro ordenado de éstas. ¿Para qué seguir con algo que ha acabado con tantas víctimas y ha resurgido el malestar de toda la población? Además, toda la plata que han gastado en este conflicto podría utilizarse para cosas mejores. Insólito.
Otro punto importante es el tema de la inmigración. Es sabido que Estados Unidos es un país que tiene una alta población latinoamericana que va en busca de mejores oportunidades de trabajo y cada año la cifra va aumentando más, por lo que es de alta relevancia que los candidatos tengan buenas políticas en este ámbito y se preocupen, como en el caso de Barack Obama. En un artículo de la página mexicana El Financiero, se da conocer que nueve millones de hispanos podrían votar por el demócrata en estas elecciones, porque ha manifestado su interés por incluirlos en formar parte de una sola “familia americana”.
Si tuviera la posibilidad de votar este 4 de noviembre, creo que Obama sería mi opción. Si bien no he seguido detalladamente todo el programa de gobierno planteado por los dos, creo que hay varios puntos muy importantes que me hacen optar por el demócrata. ¿Cuáles son estos?
De partida, Obama tiene esa característica que tienen los hombres que mueven a las masas y que al final es fundamental para lograr los objetivos: El don de la palabra podríamos decir. Con su oratoria ha llegado a millones de personas y sobre todo a los jóvenes, sector que no se interesa por la política, pero que sin embargo, ha tomado más atención, ya que el postulante demócrata ha “moldeado” su discurso para que sea tomado en cuenta por ellos también. Además, podríamos haber esperado que él se dirigiera a los ciudadanos de raza negra más que al resto por ser un candidato de color, pero lo cierto es que el sentido de unidad que tiene, es lo que ha hecho que mucha gente se adhiera a sus ideales.
Uno de los aspectos que más critican a McCain, los adeptos a Obama, es que si de verdad el pueblo estadounidense quiere un cambio, no debe apoyar al republicano, porque es una “copia” del actual presidente Bush. Eso para muchos, significaría continuar, por ejemplo, con el desastre económico que afecta a la nación.
Y es partir de aquí que uno de los puntos que más me llama la atención y que más los diferencia, es el de la guerra de Irak. Mientras el republicano está dispuesto a continuar con las tropas norteamericanas en ese país, Obama pretende un retiro ordenado de éstas. ¿Para qué seguir con algo que ha acabado con tantas víctimas y ha resurgido el malestar de toda la población? Además, toda la plata que han gastado en este conflicto podría utilizarse para cosas mejores. Insólito.

Otro punto importante es el tema de la inmigración. Es sabido que Estados Unidos es un país que tiene una alta población latinoamericana que va en busca de mejores oportunidades de trabajo y cada año la cifra va aumentando más, por lo que es de alta relevancia que los candidatos tengan buenas políticas en este ámbito y se preocupen, como en el caso de Barack Obama. En un artículo de la página mexicana El Financiero, se da conocer que nueve millones de hispanos podrían votar por el demócrata en estas elecciones, porque ha manifestado su interés por incluirlos en formar parte de una sola “familia americana”.
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