domingo, 21 de septiembre de 2008

¿Patriotismo?


Se acabó el 18 de septiembre y todo vuelve a la “normalidad”. Sí, a la normalidad, porque nuevamente aparecen los ternos, la gente caminando rápido por las calles para llegar a su destino como si no les importara nada más, el estrés, las malas caras, el sentimiento de responsabilidad, el cansancio, pensar en las tan anheladas vacaciones y todo aquello que tenga alguna relación con la palabra tan odiada por la mayoría, trabajo.

Pareciera que sólo para estas fechas, en donde Chile celebra su Primera Junta de Gobierno, tenemos derecho a olvidarnos de todo lo anterior y pasarlo bien. Sí, porque hay que celebrar que nuestro país está de ‘cumpleaños’ y aprovechar los feriados y comer y tomar. Pero, ¿basta sólo con eso para sentir y decir que por este año cumplí con ser más chileno?

Si la cueca es el baile nacional, si comer empanadas, choripanes y asado o si tomar chicha e ir a las ramadas y fondas son actividades oficiales cada mes de septiembre, por qué entonces es que sólo se realizan con tantas ganas sólo en esa fecha. No estoy diciendo que todos los días o todos los meses del año debamos bailar o comer o tomar las cosas típicas, porque va mucho más allá de eso, al final son tradiciones y símbolos que tenemos, pero trasciende mucho más allá.

Para mí, el patriotismo tiene que ver con un sentimiento de unidad como país. ¡Qué lata ser bien chileno y patriota sólo para el ‘18’! Ojalá siempre podamos sentir que pertenecemos a un país como Chile y que nos sintamos orgullosos de haber nacido donde lo hicimos.

He tenido la oportunidad de viajar y compartir con personas de otras nacionalidades, una de las cosas más lindas es poder conversar con ellos y contarles de nuestro país. Muchas veces, sobre todo en Europa, la mayoría no tenía idea dónde quedaba Chile y muchos sin conocer nada preguntaban poco más si conocíamos los computadores o si teníamos algo tan simple como un refrigerador. Increíble. Pero cuando más me sentía orgullosa, era cuando uno les contaba sobre su ubicación, cómo era, sus costumbres, les mostraba fotos y quedaban impactados; decían que nunca se habían imaginado algo así y es por eso que ahí uno pensaba y decía que quizás no aprovechábamos bien todo lo que teníamos. Cosas tan simples como el solo hecho de pasear y sacarse una foto con la bandera chilena o cantar el himno en el extranjero te llenaban de orgullo cuando estabas tan lejos de tu país.


Ojalá el sentido de unidad que demostramos para los dieciocho no se pierda en todo el año y podamos sentir todos los días que somos parte de una cultura hermosa que tenemos que aprovechar. Y para esto es que todos tenemos que tener la convicción de unidad, de que todos podamos construir una mejor sociedad, donde respetemos y toleremos a aquel que piensa distinto, pero que no por eso es menos chileno. Sólo así y sumando nuestras tradiciones, podremos llegar a un sentido de patriotismo completo y vivir en ese país tan lindo que reflejamos cuando estamos fuera de él.

martes, 9 de septiembre de 2008

Elecciones en Estados Unidos: Yo votaría por… Barack Obama



Época de elecciones presidenciales en Estados Unidos y todo el acontecer mundial está abocado en lo que vaya a suceder, y no sólo ahora cuando quedan menos de dos meses, sino que hemos estado pendiente de todo el proceso que esto conlleva, discursos, debates, elecciones de vicepresidentes, planteamiento de ideas, entre otros. Por un lado tenemos al candidato demócrata Barack Obama, de padre keniano y madre estadounidense y que vivió cuando pequeño en Indonesia. Por otro, está John McCain, aspirante republicano, senador por Arizona desde 1987.

Si tuviera la posibilidad de votar este 4 de noviembre, creo que Obama sería mi opción. Si bien no he seguido detalladamente todo el programa de gobierno planteado por los dos, creo que hay varios puntos muy importantes que me hacen optar por el demócrata. ¿Cuáles son estos?

De partida, Obama tiene esa característica que tienen los hombres que mueven a las masas y que al final es fundamental para lograr los objetivos: El don de la palabra podríamos decir. Con su oratoria ha llegado a millones de personas y sobre todo a los jóvenes, sector que no se interesa por la política, pero que sin embargo, ha tomado más atención, ya que el postulante demócrata ha “moldeado” su discurso para que sea tomado en cuenta por ellos también. Además, podríamos haber esperado que él se dirigiera a los ciudadanos de raza negra más que al resto por ser un candidato de color, pero lo cierto es que el sentido de unidad que tiene, es lo que ha hecho que mucha gente se adhiera a sus ideales.

Uno de los aspectos que más critican a McCain, los adeptos a Obama, es que si de verdad el pueblo estadounidense quiere un cambio, no debe apoyar al republicano, porque es una “copia” del actual presidente Bush. Eso para muchos, significaría continuar, por ejemplo, con el desastre económico que afecta a la nación.

Y es partir de aquí que uno de los puntos que más me llama la atención y que más los diferencia, es el de la guerra de Irak. Mientras el republicano está dispuesto a continuar con las tropas norteamericanas en ese país, Obama pretende un retiro ordenado de éstas. ¿Para qué seguir con algo que ha acabado con tantas víctimas y ha resurgido el malestar de toda la población? Además, toda la plata que han gastado en este conflicto podría utilizarse para cosas mejores. Insólito.

Otro punto importante es el tema de la inmigración. Es sabido que Estados Unidos es un país que tiene una alta población latinoamericana que va en busca de mejores oportunidades de trabajo y cada año la cifra va aumentando más, por lo que es de alta relevancia que los candidatos tengan buenas políticas en este ámbito y se preocupen, como en el caso de Barack Obama. En un artículo de la página mexicana El Financiero, se da conocer que nueve millones de hispanos podrían votar por el demócrata en estas elecciones, porque ha manifestado su interés por incluirlos en formar parte de una sola “familia americana”.

martes, 2 de septiembre de 2008

Colombia: Logrará Uribe derrotar a la guerrilla


¿Por qué cada vez que se habla de Colombia lo primero que se dice es que es un país altamente peligroso, que los secuestros están a la orden del día y que las FARC han acechado por años a los habitantes de ese lugar?

Si hacemos historia, podremos darnos cuenta que Colombia ha estado inmerso en la violencia desde hace mucho tiempo y siempre ha sido un país muy polarizado (conservadores y liberales). No es hasta la aparición de la figura de un hombre con estudios en Italia, como Jorge Eliecer Gaitán que con su oratoria y sus ideales podría haber transformado a Colombia en ese entonces. Sin embargo, el destino no quiso que esto sucediera, ya que el 9 de abril de 1948 es asesinado en Bogotá; fecha muy importante en la historia de este lugar, porque marca el inicio de la violencia.

De ahí en más, el peligro reinó sobre todo entre los años 1948 y 1957. Para tratar de cambiar esto, los políticos colombianos decidieron que conservadores y liberales se alternaran en el poder para que no se centralizara sólo en un partido, y luego, después de 16 años, las elecciones comenzaron a ser libres. Pero a pesar de todos estos cambios que pudieron ser para bien, cabe preguntarse ¿por qué entonces es que el país sigue en lo mismo? Una de las respuestas es porque a pesar de todo, están muy atrasados en la tecnología y segundo, por el desarrollo de organizaciones con distintos tipos de influencia en sus ideologías.

Aquí es donde aparecen los grupos como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con ideales pro soviéticos. Son campesinos que luchan contra el ejército colombiano por los abusos y luego lo hacen en contra del Estado. Su solución es a través de los secuestros. Con el tiempo van logrando “simpatía” entre todos y se dividen en dos grupos, ya que van interesándose en ideas con otras tendencias: con influencia china, el Ejército Popular de Liberación (EPL) y con influencia cubana el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Más tarde aparecería el movimiento guerrillero M-19; nacionalistas y que se nutren con guerrilleros que vienen de las tres organizaciones antes mencionadas. A su vez, los miembros de estos bandos, se empiezan a unir con los narcotraficantes, porque se dan cuenta del negocio que hay detrás de todo esto para ganar plata.

Uno de los mayores problemas que desencadenaron que estos grupos se fueran intensificando con el tiempo, fue la ausencia que tenía el Estado entre sus ciudadanos, además de que éste favorecía a la clase más adinerada, lo que sin duda, molestaba de sobremanera al resto que no cumplía con esa característica.

Es por esto que una gran cantidad de gobiernos a lo largo de los años trata de combatir con estas organizaciones, pero ninguno logra una solución definitiva que termine con el conflicto. No hasta que aparece el personaje de Álvaro Uribe, actual presidente de Colombia, que si bien no ha acabado con el problema categóricamente, sí ha realizado cambios que han dado esperanzas al pueblo de que esto alguna vez se terminará.

Lo primero que hizo como ningún otro presidente fue enfrentar el problema en su totalidad, no darle la espalda sino que desafiarlo y admitiendo lo que sucedía. Además de voluntad política (aspecto importantísimo en este proceso), Uribe ha reestructurado las Fuerzas Armadas, ha creado instituciones como la Doctrina de Seguridad Democrática que a través de ésta ha reinsertado a gente involucrada en el narcotráfico a la sociedad; ha otorgado seguridad en general, lo que hace que mucha gente lo apoye y confíe en él. Y no se puede dejar de lado lo que sucedió hace poco con la liberación de un grupo de rehenes, entre ellos Ingrid Betancourt, que estaban secuestrados por las FARC y que causó conmoción en el mundo que había seguido la historia de esta noticia. Sin duda que esto le dio un plus más al gobierno de Uribe.

Puede que en Colombia no se haya solucionado todo, pero va por buen camino porque tiene un presidente que tiene las ganas de que todo esto acabe y porque ha luchado por enfrentarlo de la mejor manera. No me cabe la menor duda que Uribe con el tiempo sí va a acabar con la guerrilla, ya que hay síntomas de un cambio positivo en el país y esperemos que así sea, para que por fin los ciudadanos puedan vivir en un ambiente de paz.