
Se acabó el 18 de septiembre y todo vuelve a la “normalidad”. Sí, a la normalidad, porque nuevamente aparecen los ternos, la gente caminando rápido por las calles para llegar a su destino como si no les importara nada más, el estrés, las malas caras, el sentimiento de responsabilidad, el cansancio, pensar en las tan anheladas vacaciones y todo aquello que tenga alguna relación con la palabra tan odiada por la mayoría, trabajo.
Pareciera que sólo para estas fechas, en donde Chile celebra su Primera Junta de Gobierno, tenemos derecho a olvidarnos de todo lo anterior y pasarlo bien. Sí, porque hay que celebrar que nuestro país está de ‘cumpleaños’ y aprovechar los feriados y comer y tomar. Pero, ¿basta sólo con eso para sentir y decir que por este año cumplí con ser más chileno?
Si la cueca es el baile nacional, si comer empanadas, choripanes y asado o si tomar chicha e ir a las ramadas y fondas son actividades oficiales cada mes de septiembre, por qué entonces es que sólo se realizan con tantas ganas sólo en esa fecha. No estoy diciendo que todos los días o todos los meses del año debamos bailar o comer o tomar las cosas típicas, porque va mucho más allá de eso, al final son tradiciones y símbolos que tenemos, pero trasciende mucho más allá.
Para mí, el patriotismo tiene que ver con un sentimiento de unidad como país. ¡Qué lata ser bien chileno y patriota sólo para el ‘18’! Ojalá siempre podamos sentir que pertenecemos a un país como Chile y que nos sintamos orgullosos de haber nacido donde lo hicimos.
He tenido la oportunidad de viajar y compartir con personas de otras nacionalidades, una de las cosas más lindas es poder conversar con ellos y contarles de nuestro país. Muchas veces, sobre todo en Europa, la mayoría no tenía idea dónde quedaba Chile y muchos sin conocer nada preguntaban poco más si conocíamos los computadores o si teníamos algo tan simple como un refrigerador. Increíble. Pero cuando más me sentía orgullosa, era cuando uno les contaba sobre su ubicación, cómo era, sus costumbres, les mostraba fotos y quedaban impactados; decían que nunca se habían imaginado algo así y es por eso que ahí uno pensaba y decía que quizás no aprovechábamos bien todo lo que teníamos. Cosas tan simples como el solo hecho de pasear y sacarse una foto con la bandera chilena o cantar el himno en el extranjero te llenaban de orgullo cuando estabas tan lejos de tu país.
Pareciera que sólo para estas fechas, en donde Chile celebra su Primera Junta de Gobierno, tenemos derecho a olvidarnos de todo lo anterior y pasarlo bien. Sí, porque hay que celebrar que nuestro país está de ‘cumpleaños’ y aprovechar los feriados y comer y tomar. Pero, ¿basta sólo con eso para sentir y decir que por este año cumplí con ser más chileno?
Si la cueca es el baile nacional, si comer empanadas, choripanes y asado o si tomar chicha e ir a las ramadas y fondas son actividades oficiales cada mes de septiembre, por qué entonces es que sólo se realizan con tantas ganas sólo en esa fecha. No estoy diciendo que todos los días o todos los meses del año debamos bailar o comer o tomar las cosas típicas, porque va mucho más allá de eso, al final son tradiciones y símbolos que tenemos, pero trasciende mucho más allá.
Para mí, el patriotismo tiene que ver con un sentimiento de unidad como país. ¡Qué lata ser bien chileno y patriota sólo para el ‘18’! Ojalá siempre podamos sentir que pertenecemos a un país como Chile y que nos sintamos orgullosos de haber nacido donde lo hicimos.
He tenido la oportunidad de viajar y compartir con personas de otras nacionalidades, una de las cosas más lindas es poder conversar con ellos y contarles de nuestro país. Muchas veces, sobre todo en Europa, la mayoría no tenía idea dónde quedaba Chile y muchos sin conocer nada preguntaban poco más si conocíamos los computadores o si teníamos algo tan simple como un refrigerador. Increíble. Pero cuando más me sentía orgullosa, era cuando uno les contaba sobre su ubicación, cómo era, sus costumbres, les mostraba fotos y quedaban impactados; decían que nunca se habían imaginado algo así y es por eso que ahí uno pensaba y decía que quizás no aprovechábamos bien todo lo que teníamos. Cosas tan simples como el solo hecho de pasear y sacarse una foto con la bandera chilena o cantar el himno en el extranjero te llenaban de orgullo cuando estabas tan lejos de tu país.
Ojalá el sentido de unidad que demostramos para los dieciocho no se pierda en todo el año y podamos sentir todos los días que somos parte de una cultura hermosa que tenemos que aprovechar. Y para esto es que todos tenemos que tener la convicción de unidad, de que todos podamos construir una mejor sociedad, donde respetemos y toleremos a aquel que piensa distinto, pero que no por eso es menos chileno. Sólo así y sumando nuestras tradiciones, podremos llegar a un sentido de patriotismo completo y vivir en ese país tan lindo que reflejamos cuando estamos fuera de él.


