martes, 26 de agosto de 2008

“Peligros para Chile de un eventual gobierno populista”

Antes de hablar de los posibles peligros que podría tener para nuestro país un eventual gobierno de carácter populista, debemos pensar primero si Chile conseguiría llegar, en estos momentos, a un régimen con esas características.

El populismo es una forma que utilizan los políticos para acercarse más a la gente, para lograr empatía y con esto, “ganarse el voto de la ciudadanía” como se dice popularmente. Y esto es más común de lo que pensamos; sólo basta ver las noticias, sobre todo ahora con la preparación de las próximas elecciones municipales o de los partidos políticos eligiendo y peleándose por sus presidenciables. Algunos pasean por las calles de las poblaciones, visitan las ferias, conversan, se sacan fotos y reparten saludos a medio mundo para que sientan que están con ellos.

La habilidad carismática, el tener un buen discurso y mostrar acciones que hagan ver a la gente que realmente se la están jugando por ellos, son destrezas que tienen que tener estos hombres. A partir de esto podemos mirar para el lado, me refiero a países como Bolivia y Venezuela, donde estos personajes marcan la pauta. Morales y Chávez.

Chile es un país democrático y no creo que esté preparado para pasar a ser uno de corte populista. No me imagino que en nuestro país a la Presidenta se le ocurra cerrar un canal de televisión, por ejemplo, o radios, o que se cierren industrias ante amenazas de los partidos opositores; en fin, que la libertad de expresión desaparezca por completo. Si en Venezuela fue un caos y hubo reclamos y protestas, aquí sería peor, porque la gente no está acostumbrada a eso.

Huelgas, protestas, marchas, organizaciones, entre otras, son las formas que tienen los chilenos de expresar lo que piensan y lo que sienten. De hecho, muchas de ellas son autorizadas antes de realizarse (auque igual después dejen “la escoba”). Entonces a través de estas acciones y el manejo que tiene el gobierno, no me puedo imaginar a nuestro país sin tener estas instancias de expresión. Los políticos podrán tener esta característica “populista”, porque al fin y al cabo pasa igual en todas partes, pero no creo que sea posible que seamos gobernados bajo ese tipo de administración.

Si vivimos tremendas protestas como la de los” pingüinos”, por ejemplo, donde ellos luchaban por sus ideales y estaban dispuestos a todo por lograr sus objetivos en una sociedad democrática, creo que sería un caos total que Chile llegara al populismo, porque esto se triplicaría si se hace en un país que tiene prohibido “rebelarse”.

Si nos vamos unos pocos días atrás, salió una encuesta en El Mercurio luego de un sondeo latinoamericano realizado en Chile, por el Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica, y justamente informa que el 59,9% de las personas prefiere la democracia, y como dato extra, un 13,6% opta por uno autoritario. Sin embargo, ante la pregunta de si creen que la democracia es la mejor forma de gobierno, la cifra disminuyó de 75,1% (2006) a 69,5% en 2008, y un 48,6% está satisfecho en cómo funciona en el país. Para algunos estas cifras podrán ser buenas, para otros malas, lo cierto es que es extraño que en países como Bolivia y Haití, lugares donde la legitimización ha sido un problema, tienen una mejor valoración en cuanto a este sistema. Pero, eso sí, para el futuro la gente no ve otra cosa más, que la democracia.

lunes, 18 de agosto de 2008

¿Evo Morales modernizará a Bolivia?

Cada vez que se habla de Bolivia, en este caso como chileno, la mayoría de las veces (por no decir todas), lo primero que hacemos es relacionar a este país y su conflicto con el mar. O también muchos piensan en Bolivia ,como ese país pobre, con muy poca educación, subdesarollado, que se está quedando atrás en comparación con otras naciones de Latinoamérica y que se le ve con un futuro incierto.

¿Pero es así de verdad? ¿Son ciertas estas ideas y realmente están tan mal como se les ve? Si lo analizamos, es un país de mucha riqueza y a través de su economía extractivista (zinc, plata, estaño) le significó que se especializara en esta materia, pero quizás cometiendo un error. Al dedicarse sólo a esto, se les olvidó concentrarse en aprovechar de desarrollar otros productos por ejemplo, y quedando fuera de competencia con el resto de los países. Y es partir de esto que empezó el decaimiento boliviano; a medida que se fueron acabando los recursos económicos el país se fue estancando en la pobreza, llegando a un nivel comparable con Haití.

La población estaba tan desesperanzada con la situación que vivía que creían que ya nada podía ser peor. Es aquí cuando aparece la figura de su actual presidente Evo Morales; la primera persona de origen indígena en llegar al cargo más alto. Este hombre con su gran poder de llegar a las masas y con carisma, se presenta ante una acongojada Bolivia, a la cual le promete lo mejor y le da esperanzas de que saldrán adelante. Los pobres al sentirlo tan cerca, como uno de ellos, no hacen más que apoyarlo, viendo en él su única salvación.

Al asumir su cargo en 2006, Morales aseguró que su gobierno tendría como objetivo sacarle más provecho a sus recursos y no dejarlo en manos de agrupaciones multinacionales. Además, se dedicó a impulsar varias ideas para mejorar la sociedad. Aprobó un programa de salud reproductivo para las mujeres, un plan de salud también para personas menores de 21 años y mayores de 60, por ejemplo, y se ha encargado de hacer entrega de terrenos para que la gente los pueda trabajar, intentando cambiar la estructura antigua. Así, ha dejado en claro que está comprometido con su tarea de jefe de nación y que su constante preocupación por la ciudadanía es lo que lo hace seguir luchando.

Para muchos que vemos este mandato desde afuera, lo que ha hecho Morales para mejorar la situación de Bolivia no ha cambiado en nada la percepción que tenemos de su país y pareciera que todo sigue igual de mal. Sin embargo, estos pequeños cambios que ha realizado socialmente sí han funcionado para la gente que vive ahí; el compromiso que ha demostrado con su pueblo le ha permitido salir adelante aunque no lo creamos. Morales se ha encargado de hacer un gobierno que sólo a su nación le conviene, por algo también hace poco días el resultado del referéndum le dio un respaldo de un 60,12% por parte de la gente, ratificándolo para que continúe ejerciendo su cargo.

Si logrará modernizar a Bolivia, no creo que resulte si el presidente sólo se dedica a entregarle beneficios a la gente como los nombrados anteriormente y sin ninguna base previa. Se puede ver muy comprometido y puede haber mejorado la situación actual de su país, sin embargo, todo comienza con la educación, y si Morales todavía no se da cuenta que este es el motor de cualquier sociedad desarrollada, nada va a cambiar. No sólo basta con otorgar las herramientas suficientes a su gente, sino de prepararlos para que sepan cómo éstas se utilizan para sacarles un mejor provecho. Y si no se plantea esto, difícil será que su país crezca y tenga mayores oportunidades en un mundo que está renovando esas herramientas constantemente y que van avanzando cada vez más rápido.