
Para cualquiera resultaría normal escuchar que un país tiene ideologías socialistas, o, capitalistas. O es lo uno, o es lo otro, pero ¿uno que tenga esas dos?…raro. Y aunque sea extraño, el único país en el mundo en tener esta tendencia es: China.
La cuarta economía mundial y que sigue creciendo cada año en promedio un 9%, desde sus inicios se conoció por ser de carácter comunista. A su vez, las economías socialistas están marcadas por ser cerradas o por un modelo central planificado. China al comienzo tenía estas características, pero en 1978, Den Xiaoping se convenció a través de la revolución cultural que debía haber una transformación en el proceso. Este fue el inicio de lo que podemos conocer ahora como un programa de reforma y apertura que cambió totalmente el patrón original de ese país.
Este programa tuvo tres elementos claves que fueron la estabilidad, un aspecto importantísimo para el posterior desarrollo, la transformación de una sociedad agraria a una industrial y por lo mismo, lo que mencionábamos anteriormente, el paso de la planificación central a la apertura. China se abrió al mundo convirtiéndose en un lugar muy rico para la inversión extranjera, millones de personas salieron de la extrema pobreza y el crecimiento fue aumentando cada vez más.
El gran cambio de la estructura en cuanto al tema de la propiedad se vio con el reconocimiento que se hizo constitucionalmente de la propiedad privada; el sector privado de China ocupa el 75% de la fuerza de trabajadores y a su vez, es responsable del 70% de la producción de la industria. Parece ser insólito que algo así haya podido suceder en una sociedad comunista como la china, ya que, claramente, esos son aspectos que sólo un país capitalista podría llegar a tener, sin embargo, aunque cualquiera diría que sí estamos en presencia de puro capitalismo, la realidad china dice lo contrario.
China se dio cuenta que abriendo su economía, el desarrollo iba cada vez aumentando más y eso les convenía, pero el modelo capitalista era utilizado en todo ámbito? Claro que no era en todo igual, ya que su ideología socialista sigue existiendo y sinceramente no creo que cambie. Sólo en lo que les convino usaron el capitalismo, sin embargo, las ideas del socialismo siguen presentes y eso se puede ver en la nula libertad de expresión que existe, en los millones de personas que siguen viviendo en pésimas condiciones y en el retraso que tienen en la educación, tema muy importante para que en el futuro haya cada vez más profesionales.
La cuarta economía mundial y que sigue creciendo cada año en promedio un 9%, desde sus inicios se conoció por ser de carácter comunista. A su vez, las economías socialistas están marcadas por ser cerradas o por un modelo central planificado. China al comienzo tenía estas características, pero en 1978, Den Xiaoping se convenció a través de la revolución cultural que debía haber una transformación en el proceso. Este fue el inicio de lo que podemos conocer ahora como un programa de reforma y apertura que cambió totalmente el patrón original de ese país.
Este programa tuvo tres elementos claves que fueron la estabilidad, un aspecto importantísimo para el posterior desarrollo, la transformación de una sociedad agraria a una industrial y por lo mismo, lo que mencionábamos anteriormente, el paso de la planificación central a la apertura. China se abrió al mundo convirtiéndose en un lugar muy rico para la inversión extranjera, millones de personas salieron de la extrema pobreza y el crecimiento fue aumentando cada vez más.
El gran cambio de la estructura en cuanto al tema de la propiedad se vio con el reconocimiento que se hizo constitucionalmente de la propiedad privada; el sector privado de China ocupa el 75% de la fuerza de trabajadores y a su vez, es responsable del 70% de la producción de la industria. Parece ser insólito que algo así haya podido suceder en una sociedad comunista como la china, ya que, claramente, esos son aspectos que sólo un país capitalista podría llegar a tener, sin embargo, aunque cualquiera diría que sí estamos en presencia de puro capitalismo, la realidad china dice lo contrario.
China se dio cuenta que abriendo su economía, el desarrollo iba cada vez aumentando más y eso les convenía, pero el modelo capitalista era utilizado en todo ámbito? Claro que no era en todo igual, ya que su ideología socialista sigue existiendo y sinceramente no creo que cambie. Sólo en lo que les convino usaron el capitalismo, sin embargo, las ideas del socialismo siguen presentes y eso se puede ver en la nula libertad de expresión que existe, en los millones de personas que siguen viviendo en pésimas condiciones y en el retraso que tienen en la educación, tema muy importante para que en el futuro haya cada vez más profesionales.
Aunque China haya tenido un drástico cambio en la forma de afrontar su economía, sigue estancándose en lo que tiene que ver con sus políticas sociales. No es posible que en el país con mayor cantidad de habitantes se pase a llevar a la gente sin darle la posibilidad de opinar. No me imagino el día que a los chinos se les ocurra sublevarse o hacer protestas nacionales con una población tan inmensa; aunque creo que Socialismo va a seguir habiendo, pero con una economía irreal para un modelo que en todas partes del mundo ha sido lo contrario al capitalista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario